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lunes, 20 de noviembre de 2023

Los peores temores

 Me quedé sin palabras.

O eso creí, que ya era tanto, que no sabía con qué palabras describir como me sentía. Pero no me había quedado sin palabras, estaban todas en mi cabeza dando tumbos, chocando entre sí. Creía que si las expresaba en voz alta, o acaso escribía un mensaje en la web imborrable, me haría daño para siempre. Entonces la escribí en mi cabeza, con toda la furia, imaginé otra vez los peores escenarios. Como leí por ahí, una de esas tantas cosas, "Terminó la campaña del miedo, y comenzó el miedo". 

Y cosas así escribí, cosas furiosas. Decidí terminar relaciones para siempre. Iba a decir palabras hirientes, que iban a zanjar en la intolerancia, y al final iba a arrepentirme. No porque no las sintiera ciertas, sino porque la ira es mala consejera. Si se van a decir cosas de verdad hay que decirlas con altura, y la furia es una emoción que nos hace caer bajo.

La violencia, a la que tanto temía, también estaba en mí, con intolerancia y con dolor, pero sobre todo con miedo al futuro.

Lloré mucho. Me fui a dormir averiguando posibles países a donde migrar, o mejor dicho, a donde escapar. Recordé la canción que dice "Solo le pido a Dios que el futuro no me sea indiferente, desahuciado es el que tiene que marchar, a vivir una cultura diferente". Me desperté también llorando mientras seguía imaginando futuros espantosos surgidos de las propuestas de, ahora, nuestro presidente electo.

Opté por una limpieza de redes sociales y contactos de celular. Opté entre "silenciar" a esa gente que hay que seguir por familiar o colega, y bloquear esa gente que ni me interesa un poco. Para mí con esas personas, es un antes y un después.

Ví el estado del pediatra de mis hijas, celebrando la victoria. Y dudé ¿Estoy bien? ¿Qué le pasa a este señor? Puedo seguir confiando en mi criterio, o mejor dicho en su criterio? Ese estado me hizo mucho ruido porque respeto al doctor, siempre tan amable y comprometido con su trabajo. Me pregunté muchas cosas, empezando, se puede ser médico en hospital público tantos años, ver tantas cosas, y de pronto votar  un partido que dice (y cito textual) "para nosotros el mejor sistema de salud es aquel en el que el usuario paga por sus servicios" ¿Entonces si un niño tiene padres que no pueden pagar por el servicio, en ese caso, es correcto que el niño muera? ¿Es eso lo que está bien? Trato de entender doctor, porqué elegir y celebrar eso. Y también me imagino su respuesta. Me dirá que los que estaban eran corruptos, y tiene toda la razón, que eran inmorales, y recuerdo las fotos del intendente en un yate cuyo alquiler diario paga 30 sueldos, y digo tiene razón doctor. Y me va a decir que usted vio morir nenes por que el hospital no tenía insumos, porque los afanaron estos caraduras, y tiene razón doctor. No soy necia, a mi también me da vergüenza ver como un diputado anda chupando teta a la novia, mientras delibera la cámara y cobra fortuna. Con la nuestra, además ¿Pero era necesario que perdiéramos todo para castigarlos a ellos? ¿No teníamos que juzgarlos y castigarlos a ellos?

¡Hablando de la furia que es mala consejera! Se nota que es mala consejera para sacar palabras, y también para ir a votar. La emoción te aleja de lo que está sucediendo en el presente, es cierto, te hace tomar malas decisiones, porque no estás pensando, sino sintiendo.

Salí a correr un rato, a ver si me calmaba un poco a ver si veía las cosas mejor un poco mas tarde. Me sirvió. Pensé mucho en el asunto hasta que llegué a una sola conclusión. El jueves estaba preocupada por si Milei llegaba a ganar la elección, y ese momento llegó igual el domingo. No pude hacer nada por que ese momento inevitable llegara y cuando fue el domingo a la noche, ya estaba agotada de tanto pensar. Ahora pensé en tantas cosas horribles que puede hacer esta gente con nuestro país, hasta que dije "basta, hasta acá", nada de lo que piense de antemano va a evitar que ellos lo hagan. Me imaginé como 20 cosas, y quizá solo pasen 5 y otras tantas que inventen en el medio, pero pensarlas, maquinar mi cabeza con eso, no va a evitar que eso suceda. Y me va a encontrar agotada, enferma de preocupación. Cuando tengamos que hacer frente, vamos a necesitar esa fuerza que perdimos sobrepensando.



sábado, 18 de noviembre de 2023

#MedamiedoMilei

Acá estoy solo tratando de describir el estado actual de cosas. Muy nerviosa, muy preocupada así que pido de antemano disculpas por las desprolijidades que voy a cometer. Escribo porque todavía no me decidí a salir a correr, está demasiado soleado quizá. Escribo porque quiero soltar un rato ese rectángulo de nerviosismo con la pantalla medio quebrada. El celular no me deja y, contrario a lo que sucede otras veces, no me calma, no me distrae, sino que me pone mas en el tema que hace días me tiene apretando los dientes mientras duermo o apenas me distraigo.

Ya el jueves al medio día pensé "Que nerviosa me siento". No me había dado cuenta hasta que mi corazón empezó a acelerar, y respiraba rápido, y de pronto no di mas y lloré un rato. Después hice lo que nunca, me compré un mantecol y me comí la mitad. Un poco bajó mi ansiedad quedó como aplacada por un rato. El viernes volví a comer muy mal, y a la noche me fui a acostar un dolor de estómago insoportable.

Siento que no doy mas, mi cabeza está en el futuro completamente, trato de decirle "basta". Lo que tenga que llegar va a llegar igual, lo que tenga que afrontar, lo voy a tener que afrontar y no vale la pena estar pensando de antemano en que va a pasar.

Es una situación que me excede, me enciende, y me saca toda la energía para hacer otras cosas. Me agota, me identifico agotada, mental y físicamente. Si alrededor pasa algo mas que el silencio absoluto, ya enseguida me siento demandada, pero porque mi cerebro está completamente tomado por estos pensamientos.

Como si pudiera, con el solo hecho de pensar en eso, cambiar algo de la situación futura. No estoy acá en este momento. Pienso en el lunes o el martes, pienso en diciembre y aún así, no puedo planear ni decidir. Me quedé paralizada.

Y no es que sea una fanática de la política. No, al contrario ningún partido me saca el sueño, no tengo una preferencia, a veces escucho algunos referentes y pienso igual o diferente, no importa realmente. No me caso con los políticos, pero sí tengo mis ideas políticas claras.

Y no es que mi trabajo vaya a cambiar si gana uno u otro, o acaso mi situación económica. No veo relación directa con lo que pueda llegar a convenirme económicamente. Pero me preocupa el entorno. Claramente no se puede vivir feliz plenamente cuando todo alrededor es tristeza, miseria y caos.

Y voy hacia el ejemplo contrario, un momento lindo y pleno del año pasado cuando Argentina ganó el mundial. Fue gratificante salir y ver la gente feliz en la calle. No era solo por la enorme multitud cantando, extasiados de felicidad, festejando sin parar. Era ir al super a comprar y ver a todos con una sonrisa, la gente en la fila amable, la gente feliz es mejor gente. Daban su turno al otro, cedían el asiento, hablaban con respeto y alegría, y eso me hacía bien también. Era una retroalimentación de felicidad continua. Es decir, que mas allá de mi situación económica y laboral, pienso también en el resto, en los que comparten la sociedad conmigo, y sé que en última instancia eso es también pensar otra vez en mí.

Porque no hay mejor felicidad, que la felicidad compartida.

Sé que hay gente que tampoco le interesa estar mejor, que hacen esto para que otro no esté bien, para alzarse sobre los demás y solo así alcanzan la felicidad, mostrando lo que ellos tienen y otros no, pero realmente no me importan mucho, me da lástima por ellos en realidad. Me apena que no puedan disfrutar de la plena felicidad colectiva.

Necesito sentirme un poco mas relajada hoy, claramente. Quiero estar como los resignados, o como los que les da los mismo. Pero no puedo, hubiera preferido cualquier otros escenario final en vez de este escenario final que tendremos mañana.

Y me viene a la cabeza, hoy ya varias veces, ese capítulo final de 1984, cuando Winston Smith está en el bar mirando las noticias  la policía del pensamiento le lavó la cabeza, arrebatándole completamente la voluntad y el deseo por disfrutar. Smith se siente nervioso, ya no recuerdo porqué, y sus emociones pertenecen al gran hermano.

No quiero estar así, porque siendo honesta ni uno ni otro es la panacea de la política, y nadie nos va a salvar de las dificultades que se vendrán en el 2024 ¡Lo sé! Pero sucede que uno de los candidatos pisotea permanentemente los valores mas básicos de la democracia y la vida en sociedad. Ni quiero hablar de él, porque ya me asquea, y pienso permanentemente "no puede pasar", me pone muy mal pensar que este hombre presida mi Argentina. En todos los años que llevo votando y viviendo en este país, solo una vez me sentí así de nerviosa y angustiada por mi patria. Era mediados de Diciembre del 2001.

viernes, 26 de abril de 2019

Insomnio de media noche

Pensé que era mas tarde la verdad, pero no me podía dormir y dicen que quedarse en la cama con insomnio no tiene sentido. Y es cierto, mucho mas ahora que ya tengo cuarenta años y un colchón que resultó ser tan malo que ya necesitamos cambiarlo con menos de dos años de uso.
Así que me duele toda la espalda, los hombros y no me vienen ganas de soñar. Parece que el insomnio solo hace que la cabeza siga navegando por pensamientos poco felices.
Me pasó un par de veces estas semanas, solo que esta vez se sumó el hecho de no saber donde está mi celular y pensar que se va a poner a sonar a mitad de la noche o en la mañana temprano. Así que después de dar vueltas en la cama un rato, decidiendo si iba a ir por él o no, me agarró demasiado insomnio para volver a dormir.
Y los pensamientos poco felices tienen que ver bastante con la economía del país, y la desesperanza general. Yo no estoy padeciendo lo que la mayoría, pero mis posibilidades de tener las cosas que quiero están cada día mas lejos. Ya tengo 40 años y pienso ¿Y cuando voy a hacer ese viaje? ¿Y cuando voy a entrar a mi casa por primera vez? También es preguntarme cuantos años les quedan a mis hijas de infancia que tienen 11 y 5 años, para crecer en un lugar lindo y tener la mascota que quieren y que siempre les digo que no porque "las mascotas necesitan espacio".
Y no es que estos años no haya trabajado, o no haya crecido laboralmente. Dejé a mis hijas al cuidado de terceros, para no perder ni un día de trabajo. Es solo que yo no tengo una herencia, ni padres que te presten "ese adelanto".
Y después pienso que son pretensiones tontas, cuando un par de familias que conozco me cuentan que están pagando la comida de lo que resta del mes con la tarjeta de crédito, y que para no endeudarse tanto calcularon la comida exacta que iban a comer hasta cobrar. Gente que aún tiene trabajo pero que el salario no les alcanza para comer.
Todo es relativo, y difícil cuando el clima de desesperanza es tanto. A veces la gente se junta para consolarse, o desconsolarse al menos compartiendo un mate, y a veces se enoja tanto que se aleja. Ahora me siento sola.
Ayer casi me atropella un taxi. Me dio mucha bronca conmigo y con el taxista. Por un lado reconozco que crucé con el tiempo justo aunque la prioridad era mía porque era una esquina sin semáforo con unas lomas de burro por una escuela, cuando el taxi no frenó ni un poco en las lomas de burro sino que hasta aceleró porque me vio cruzando, empecé a correr, pero con las botas que tenía puestas no podía moverme tan rápido. Tuve suerte de no caerme, y el taxi me rozó. Me dio miedo de no volver a casa con mis nenas, de que no me vean mas. Me dio miedo de vivir en esta sociedad del orto, donde un taxista te ve cruzar y piensa que sos nada, o que sos "una oligarca", o "una negra" y entonces te pisa. Porque está tan fomentado el odio, y hay tanto resentimiento por "los otros", que "los otros" pasaron a ser los culpables de las frustraciones propias. Después de eso me largué a llorar de la impotencia, de la impunidad con que alguien te puede arrancar la vida en un segundo y que no tenga consecuencias. Lloré un rato, y cuando se me pasó caminé despacio esperando que se me pase la hinchazón de la cara.
No sé. Quizá es cierto que hay que irse del país, que ya lo económico, lo político y lo social están terminados para poder ver crecer a los hijos en un hogar propio y con un perro o un gato.

domingo, 3 de abril de 2016

Cuarenta aniversario del golpe



Lamentablemente en el último tiempo escucho frases como "hay que dejar el pasado atrás e ir para adelante" o "acá en Argentina hubo una guerra", o "ellos ponían bombas". Antes era eventual (y desagradable) encontrar alguna persona que apoyara el golpe militar, o que no le interesara repudiar este pasado cercano. Ahora me encuentro cada vez con más gente así. Yo creo que la falta de repudio al golpe tiene más que ver con un repudio al Kirchnerismo y el apoyo al golpe tiene que ver con ideas que no hace falta ni debatir. Simple: no se puede apoyar el secuestro y la desaparición de personas por mas ideas que tengan. No se pueden robar a los hijos, no se puede tirar gente de aviones. Y los que dicen que ponían bombas, lo justo hubiese sido llevarlos a juicio y encarcelarlos como se hizo con los represores. Venganza hubiese sido tirar represores de aviones, llevarse a sus hijos, torturarlos, robarles la identidad. Eso es venganza, devolver con la misma moneda.
Mi hija me explicó que durante el golpe militar se pierde el estado de derecho y la república y por eso no hacía juicio a quienes supuestamente ponían bombas.

Mi hija de 8 años.

Porque ella tiene en la escuela historia Argentina, y en esa materia incluyen lo sucedido en el último golpe. No ven 500 veces y hasta el hartazgo que historia Argentina es la casita de mayo como veíamos nosotros. Yo le expliqué que cuando fui al colegio en 12 años de escuela nunca jamás nadie habló del último golpe. Porque tenían miedo que los militares vuelvan. Quizá en la escuela le explicaron lo que era el terror que infundía el ejército, porque ella entendió.
Fuimos juntas el jueves a la plaza y esperamos a las madres todo lo que pudimos. Colgamos sombreritos en las rejas de plaza de mayo y la vimos llenarse hasta explotar de gente, de indignación, de memoria, de gente que no estará dispuesta a olvidarse.

Les comparto imágenes sacadas por mí el último jueves 24 de Marzo. Aún me cuestan las palabras: Pero creo que solo es una frase la que por nada del mundo debemos olvidarlos Argentinos: Nunca más.
 Nuestro aporte en la plaza, las madres presentes.

 Le conté a Viki que las madres caminaban por la plaza, porque no se podía hacer un acúmulo de personas, solo circular.



 Zamba presente
 Nunca más


 Los buitres tampoco faltaron. Cómo podemos no mirar al pasado?
 Los chicos también presentes en la marcha.
 Un grupo de jóvenes haciendo con humor una escena de los buitres peleando contra Néstor Kirschner. Aclaro que no soy K, pero la escena me causó gracia, además si hay algo que reconocer positivo al gobierno k es esto, desde mi humilde punto de vista. Yo no me olvido cuando en el año 2001 la gente salió a golpear la cacerola y a pedir que no se pague la deuda, hablaban todos de la deuda interna. Ahora se olvidaron.

 Mas buitres
 Clara Anahí presente. La historia de Chicha buscando a su nieta me conmueve profundamente. Ojalá la encuentre pronto.



 NUNCA MÁS.



Nota al pie: Ayer leíamos con Victoria "Ami el niño de las estrellas" y llegamos a una parte en le que Pedrito le dice a Ami que deberían venir los extraterrestres a la tierra, tomar el poder por la fuerza, destruir las armas, tomar el control y obligarnos a vivir en PAZ. Detuve la lectura, miré a Viki y le dije "Porqué te parece que hacer eso estaría mal?". Me miró con cara de "eso es obvio" y me dijo "Porque eso sería una dictadura mami... una dictador extraterrestre. Lo mas importante es la libertad".

lunes, 4 de junio de 2012

No llores Argentina!!

Estoy viviendo en un frasco de mayonesa casi involuntariamente. Cada vez que trato de informarme sobre algún tema, termino mas despistada aún. Todas las noticias son con una notable intencionalidad y los medios me cansaron, clarín, Lanata, los K todos me tienen bastante harta. Hasta creo haber visto estas tres noticias en diferentes diarios:
- Solo el 10 % de la población ahorraría en dólares
- El 10% de la población ahorraría, en dólares
-El 90% de la población no podría ahorrar
¿Diferentes formas de decir lo mismo? ¿Lo soñé, o qué de todo esto pasó? Me siento como en 1984, donde el protagonista ve una realidad en la que los diarios se escriben y se reescriben, al igual que la historia y lo que uno estaría seguro que pasó, luego los otros podrían negarlo a muerte y estarían seguros de eso.
Los argumentos se desdibujan y se validan, y vuelven a armarse como una pared tapando otras cosas. Quizá la verdad.
En este punto miro a los K, y pienso "noo jamás sería como ellos" y también veo a los anti K y no quiero saber nada de ser como ellos. Será que en dos extremos de tal ceguera se vive en la total irrealidad.
Juraría que en algún momento fueron grandes amigos. Quienes decían en este país hay que hacer esto o aquello, es decir posturas radicalmente arriesgadas como dejar de pagar la deuda externa o recuperar las empresas privatizadas, son los mismos que hoy se rasgan las vestiduras diciendo "qué va a pensar el mundo de nosotros si hacemos esto o aquello!!!". Por el otro lado están los K, que con cada decisión del gobierno salen a criticar a la contraparte acusándolos de gorilas, avaros o especuladores. Por ejemplo lo del dólar. Si uno quiere comprar dolares te tratan de no amar a tu país, de preocuparse de cosas mundanas, en vez de por los chicos que mueren de hambre.
Igual en este momento no es el tema de los dólares el que mas me preocupa. Me da miedo que falten remedios. No antibióticos, ni antitérmicos, no... eso se hace acá y hay algunos laboratorios buenos. Pienso mas bien en la insulina, y en otras cosas cosas bastante específicas. Para los laboratorios hacer un lanzamiento de la fabricación de un producto nuevo, no es fácil... no es "lo hacemos acá y listo", lleva trabajo y tiempo.
También me preocupa la violencia y la inseguridad, porque la venimos viviendo en carne propia, y ya no miro los noticieros para no hacerme mas la cabeza de las cosas que pudieron pasarnos. Creo que en todo esto lo que mas vale es la vida humana, y mientras tantos pelean por salvar una vida como en el caso de Sebastian, de pronto te cruzás con un psicópata que en un segundo te mata.
Momento loco, quizá en unos años pueda ver este fragmento de la historia desde afuera del frasco, hoy hay demasiada mayonesa tapando el panorama.

sábado, 14 de abril de 2012

Estrategias políticas: cuando el pueblo habla y no se entiende

Cuando el pueblo en general hace política, pareciera no conocer las reglas básicas de hacerlo. Quizá se sienten por fuera de la necesidad de proponer una opinión y que otros se hagan eco de ella. Al menos en Argentina cuando una fracción del pueblo expresa su opinión lo hace sin ese hábil tacto político necesario para obtener apoyo del resto del pueblo.
La clase política en cambio, es habilidosa y consiente sobre este punto e intenta manipular la opinión y los medios para que otros se adhieran.
Ejemplos sencillos serían los paros de subte. Los empleados de subte han hecho las cosas bastante mal con sus paros porque se pusieron toda Buenos Aires en contra ¿Qué porteño no tiene al menos un pensamiento negativo contra ellos? Cuando hicieron el paro por la tendinitis, la contraparte fue mas habilidosa y hasta la presidenta salió a hablar y a mi entender metió mas leña al fuego y se puso la opinión pública en el bolsillo.
El actual gobierno dice no internevir ante los piquetes por que no quieren criminalizar la protesta, pero pregunto si esta es la realidad o en verdad saben que esta clase de protestas terminan sin el apoyo del pueblo.

lunes, 9 de abril de 2012

Buenos Aires poco solidaria

Esta es una entrada que quizá cree debate sobre un punto sensible. No es mi intención pelear con nadie al respecto de política, sin embargo todos pueden dejar su respetuosa opinión.
No esperaba que los Argentinos (mejor dicho los porteños) actuaran con tal falta de solidaridad frente al desastre natural que hemos sufrido la última semana. Fue un pequeño desastre, pero se llevó catorce vidas y dejó varios destrozos. Quizá no tenga la magnitud de lo sucedido en países vecinos con inundaciones y terremotos, pero a casi una semana estamos cada vez peor a cada instante gracias a que las autoridades no actúan con la velocidad necesaria (para variar) pero esta vez también por culpa de los vecinos que no encuentran una forma de expresar su genuino reclamo sin empeorar la situación.
La ayuda no llega a quienes tienen que llegar, y es evidente que ante una situación peor, como un tornado o terremoto, nos veríamos muy complicados. No es nuevo saber que no estamos preparados. El árbol que cayó a dos cuadras de casa, ayer seguía ahí (desconozco si lo sacaron), y el de la puerta de casa AUN SIGUE ahí, medio colgando entre las ramas y los cables de luz, y con solo algunos vecinos avisando a distraídos transeúntes ¡Cuidado, no pases por ahí!
Pero el desastre es aún mayor cuando deliberadamente algunos deciden que la mejor forma de que llegue la ayuda es cortando una avenida, o autopista, o el tren.
Ya dije que ENTIENDO que es tremendo estar sin luz sin agua durante días y días y que a nadie le importe un comino, vivo en este país y me ha tocado subir 7 pisos con un balde de agua como a todos nosotros. Pero también entiendo que el pobre tipo que se está tomando el tren para volver a su casa después de laburar todo el día reventado, no tiene la culpa ni la decisión en sus manos para cambiarte la realidad. No es él el que va a trabajar en un Mercedes. Definitivamente el político de turno, al dueño de EDENOR o EDESUR, o al que sea responsable de todo lo que está pasando no lo vas a agarrar en un piquete en el camino de cintura, ni mucho menos en el Roca.
Tampoco va a sacar la tarjeta SUBE, entonces ¿Cuál es el sentido de quemar un camioncito que te hace la tarjetita? Solo te jodés vos, y tus vecinos laburantes.
La pregunta que me hago en estos casos es ¿Qué pasaría en Argentina si tenemos un desastre natural como el que tuvo Chile o Japón? Me pregunto si nos tiraríamos unos contra otros, simplemente jodiendo mas al que está al lado y que también tiene problemas, o nos solidarizaríamos tratando de no empeorar la situación.
También me pregunto si parte de solidarizarse es soportar los piquetes sin protestar. Pero no lo creo porque los mismos afectados por el apagón queda en el piquete atorado por horas. Es decir encima que no tiene luz ni agua, tampoco puede llegar a su casa del trabajo.
En este momento hay miles de usuarios sin luz. Lo último que escuché por radio, hablaban de 30.000 personas sin luz. Pero a eso hay que sumarles muchos miles mas de personas que están tardando 4 horas en llegar a sus trabajos, o a sus casas.
Disculpen, pero no estoy de acuerdo con que esta sea la forma de lograr algo de bienestar en Argentina.

viernes, 1 de abril de 2011

En casa de ma (de visita)

Vine a casa de mama mientras espero que Victoria salga del jardín. Hace bastante que no venia, ella se fue y yo me quede mirando las cosas mías que quedaron acá de mi vida anterior. Quedaron muchos libros, algunos de ciencia ficción bizarra, esos que compartieron horas y días de soledad. También están las fotos de mi infancia y los ultimos viajes ¡Todo me trae tantos recuerdos! De los buenos y también de los otros, porque en esta casa viví pocos años, pero muchas cosas, sobre todo los últimos cambios en mi vida que dieron como consecuencia mi ahora, la llegada del amor y por supuesto de Victoria. Me asomo por la ventana del que era mi cuarto y veo el club, el playón que vi tantas veces para ver si había actividades o se suspendían por la lluvia, la pileta, y mas allá la calle. Por esa calle que paso la gente protestando aquel diciembre del 2001. Esa historia se conecta directamente a la de esta casa. Todo paso justo. Porque justo cuando llevábamos ya un año buscando nuestra casa y nos estábamos dando por vencidas, apareció esta, y el ultimo crédito bancario que se daba en el país. Mama comento que el operario del banco le dijo "usted no aplica para este crédito, ¿Como va a hacer para pagar 400 de cuota si gana 800? ¿Acaso va a comer arroz todo el año?". Y ella le respondió "de la misma forma que pago 420 de alquiler desde hace 20 años y gano 800, solo que nadie se había preocupado por como lo hacia hasta este entonces". Solo unos meses después yo escuchaba los estruendosos golpes de las cacerolas desde la nueva casa, y desde esta ventana podía ver la gente caminando hacia la avenida y la lluvia de metales furiosos cayendo sobre la ciudad. Otra vida, allá lejos en el 2001... Aquella noche de sobre exitacion no pude dormir bien. De hecho soñé que una cucaracha me caminaba por la cara y yo sumamente asqueada trataba de sacármela de encima sin lograrlo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Pequeños recuerdos políticos de la infancia 2

Hoy vuelvo retomando un poco con mis reflexiones de política de la semana pasada.

Hoy hoy con un grupo de amigos, que uno de los grandes problemas sobre Argentina y la relación con sus políticos es la ignorancia que los Argentinos tenemos sobre economía global. Otro de los problemas es la estrechez de visión de la gente, la mayoría de las personas basa sus creencias políticas en una sola frase "yo con tal estuve bien, logré X cosa, me cerraron los números". Simple y llano. Demasiado llano para mi gusto.
Cuando tenía ocho años tuve mi primer cajita de ahorros, tenía una familia de conejos en la tapa y aunque no lo crean tuve la costumbre de guardar mi dinero en ella hasta que me casé. Por eso tengo bien viva la imagen de la tapa ya oxidada. Allí escribí 3 australes, porque fue lo primero que puse. Mis primeros ahorros.
Me podría haber comprado como 12 paquetes de figuritas, pero decidí ahorrar. Unos pocos días después no me alcanzaba ni para comprar un caramelo. Aclaración para lectores extranjeros: No estoy exagerando.
La escalada de precios era despiadada, a muchos negocios les convino cerrar sus puertas, porque lo que a la mañana vendían a 0.50 centavos por la tarde valía 1.50.
Me acuerdo un "esquech" de un programa cómico, en el que un comerciante tenía un auricular por el que le iban pasando el índice inflacionario. Entraba una clienta a comprar un chupete que al principio valía un austral, y en ese rato que hablaba con el vendedor para decidir cual llevar lo terminaba pagando 10 australes!!! Se lo enchufaba en la boca al bebé y salía corriendo espantada.
Esa fue la época de la hiperinflación en Argentina, y si yo en ella perdí tres australes, hubo gente que perdió todos los ahorros de una vida.
Me acuerdo de la propaganda "Argentina vuelve a tener peso", ahí cambiamos la moneda de Australes a peso. El cambio no era solamente en el nombre: para cambiar de australes a pesos había que sacarle un montón de ceros (creo que cuatro). Mi bis abuela estaba súper perdida, te hablaba de un millón de pesos, y en realidad eran diez pesos. Había llegado la época de la convertibilidad.
El mayor fantasma después de los Radicales para muchos Argentinos era volver a votar un radical y que volviera la inflación. Con eso nos asustaron como a chicos ¿Por cuánto tiempo?
Cuando llegó De la Rua, su principal campaña fue decir que un dolar iba a seguir siendo un peso (y lo repitió varias veces por si no le creíamos). Por eso digo que los Argentinos no tenemos idea de eso. Yo lo entendí bastante de grande: mayor flagelo que la inflación es el desempleo. Estar en casa dándole a la cabeza, viendo que se acumulan facturas, pasan los meses y no hay oportunidades, no las hay para nadie y cuando haya una simple oportunidad va a haber cincuenta esperanzados como vos tras ella.
No comprendí hasta que alguien no me dijo lo obvio: No somos competitivos, somos demasiado caros. Es básico: a un empleado en China le pagan 50 dólaes y con eso le alcanza para vivir porque su moneda está mas devaluada, acá tenés que pagar mínimo 800 dolares/pesos. Si fueras una empresa ¿Dónde elegirías fabricar? A nosotros también nos era mas sencillo importar que comprar industria nacional.
Muchos dicen "gracias a K tengo trabajo", y yo digo que también miran hasta su nariz. Los gobiernos posteriores a De la Rua tuvieron un permiso que nadie mas había tenido: Devaluar. Hablar de devaluar antes del 2000, era decir una mala palabra, quien se quema con leche ve la vaca y llora y si algún lector Argentino está leyendo esto, díganme si hubiese votado a De La Rua si el decía "Voy a devaluar".
Después de diciembre del 2001 a todos nos pareció que la devaluación no era el mal peor. Miles de voces rogaron al unísono sin entender bien porqué: Má si ¡Devaluá! Hacé lo que quieras, pero sacame del fuego.
Por eso digo, tenemos que aprender, tenemos que leer y educarnos en economía y tratar de comprender, porque de lo contrario somos títeres de nuestros propios fantasmas.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Pequeños recuerdos políticos de la infancia I

De chica fui a una escuela pública. Realmente fui a varias, porque era tanto lo que me mudaba que solo en la primaria cambié 4 veces de colegio. Antes las escuelas públicas reunían chicos de todas las clases sociales, y en líneas generales la clase media no dudaba en elegirla. Conocía pocos chicos que fueran a colegios privados, y eran de tener mucha plata. Sinceramente los padres pagaban porque querían, porque el nivel educativo dejaba bastante que desear.
La última de las escuelas a la que fui en la primaria era municipal, y un día un político de carne y hueso decidió reunir a varias escuelas (y medios de comunicación) para que lo conozcamos y hagamos algunas preguntas.
Había que preparar cinco preguntas por colegio para hacerle a un diputado nacional, no recuerdo el nombre. Antes de que llegara el momento, la maestra iba a revisar cuidadosamente las preguntas e iba a elegir las mejores.
No recuerdo que le preguntamos puntualmente, pero sí una pregunta que fue fuertemente rechazada. Decía más o menos así:
¿Porqué si hace unos años estábamos entre las primeras 5 potencias mundiales, ahora estamos tan mal?
La respuesta la dio la maestra antes de retirarla:
- No preguntes eso. En realidad eso fue un engaño de los gobiernos anteriores.
Yo estaba terminando la primaria y tengo 31 (cálculos a cargo del lector ;-).
Esperamos y esperamos hasta que fue hora de comer, finalmente el político en cuestión no fue al acto…

martes, 2 de noviembre de 2010

Adiós a K

Hace unos días leí en el blog de la Abuela Ciber una entrada que recomendaba no escribir enojado, ni entradas que pudieran bajar la alegría del blog (algo así decía).
Sin embargo, creo que tengo una deuda pendiente y dejé que pasaran algunos días para no sonar enojada, quizá porque alguien esperaba de mí que yo hiciera algún comentario sobre la muerte de nuestro ex presidente y no lo hice.
Lo que en realidad sucedió es que andaba con poco tiempo para escribir y aquella entrada de Lactancia y Trabajo ya la tenía escrita, la siguiente también. Solo las retoqué y salieron. El día que murió K no quise escribir nada, porque no se me ocurrió que decir. Opté por el silencio porque también creo que mi blog no es un medio de comunicación y yo no soy periodista: escribo lo que tengo ganas de escribir lo que me inspira y lo que no, no. No sentí que era obligatorio, ya tengo demasiadas cosas obligatorias en mi vida, como para sumar otra.

Sobre la política K estuve de acuerdo con algunas cosas, pero otras no. Sí estuve de acuerdo con el impuesto a la soja. Soy Bioquímica y me especialicé en suelo, y creo que a la soja hay que asesinarla a impuestos… Ya que ese yuyo no se muere con nada y nos roba la fertilidad del suelo. También estuve de acuerdo con otras políticas y creo que en mucha de ellas hubo que poner huevo y hacer cosas que todos queríamos que se hicieran pero ningún presidente se animó a hacer, y lo hizo K. Las cosas con las que no estoy de acuerdo, no me enceguecieron tanto como para no alegrarme por lo bueno que han hecho. No estoy en contra de todo, pero tampoco soy K.

No estuve de acuerdo con muchas cosas, digamos con la gran mayoría, y ahí lo dejo porque creo también que no es momento de criticar, sino de empujar la balsa para el mismo lado. De hecho esta entrada era originalmente mucho mas larga.

No creo en eso de que “yo en la época de tal estuve mejor”, eso muestra la estrechez de vista de algunas personas. Si vamos al caso mi madre compró la primer vivienda que tuvo en su vida unos meses antes de que cayera De la Rua… a veces las cosas que pasan en una familia no tienen que ver con la situación de un país, y a veces las cosas que pasan en un país no tienen que ver solo con su dirigencia. El contexto mundial es importantísimo, y hay cosas que son como una bola de nieve vieja como el tiempo y un gobierno de cuatro años no puede detener.
Me pareció reprobable la actitud de quienes salieron a festejar la muerte de un ser humano (internamente o externamente).

Pensé mucho si escribir algo o no… porque sinceramente no quisiera entrar en discusión con una persona que entra anónimamente al blog y me pide compromiso, pero no se compromete firmando el mensaje que me deja.
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