Me llamaron varias veces de mi compañía celular. Apenas me llamaron me pasaron como a un interno diciéndome "le van a hablar de su compañía celular...". Entonces corté. Primero porque todas esas veces estaba en mi horario laboral y segundo porque no quiero que me estafen con nada, y como ya sé como son estas malditas compañías telefónicas ni les atiendo. En el teléfono de mi casa me llamaron miles de veces, y no me gusta tratar mal a la gente que llama y esta trabajando así que estas comunicaciones me cuestan horrores. Te piden explicaciones de porque no querés comprar algo que te están ofreciendo si es una súper oferta inigualable.
Simple y sencillo: porque es mentira. De mi compañía de Internet NUNCA pagué los supuestos 70 pesos de la promoción JAMÁS. Estoy HARTA que me estafen las compañías de telefonía. Y si las uso es porque no tengo alternativa, necesito para trabajar en casa. Porque no quiero pasar de pagar 70 pesos por mes de celular a pagar 129 con Internet incluido? PORQUE NO SE ME ANTOJA, me compro un cuarto de helado que es lo que quiero comer, y lo que si se me antoja...
No quiero Internet ilimitado, llamadas gratuitas al Congo belga y seis números gratuitos con cable incluido porque NO MIRO LA MALDITA TELEVISIÓN!!!
En fin, no le dije todo esto al pibe cuando me llamó y vi que era de un número privado y no me pasaron con ningún interno (lograron engancharme, malditos!!!!) por eso atendí.
Me dice:
Le informo que a partir del día de mañana usted va a ser beneficiario de seis números gratis, Internet ilimitado, etc etc etc (me habló 20 minutos de los beneficios que iba a tener) y después rapidito... Por solo 129 pesos mas IVA por mes... está de acuerdo?
Yo, que esperaba esa parte, le dije:
No, no estoy de acuerdo. Porque yo tengo un plan de 70 pesos por mes....
Me corta.
Ahora, ustedes que dicen ¿Me habrá puesto como que si quería? En verdad, quizá lo quería, pero no me va si me llaman para estafarme, decirme rapidito que voy a pagar mas como si no tuviera opción. Cualquiera que conoce un poco el tema SABE que me van a mandar la factura de 120 por mes, y después van a decirme "muy fácil dalo de baja". Noooooo, no quiero darlo de baja, no quiero ir a perder 1 hora y media de mi vida haciendo fila en su local con gente furiosa como yo y empleados que me digan... "uhhhh no lo va a poder dar de baja porque el plan es por seis meses". Todo esto me genera en verdad mucha violencia, porque si voy va a ser para armar quilombo, y como atendí al público, no me gusta la violencia hacia los empleados. Estas empresas están hecha por gente macabra que se caga en la salud de sus clientes y sus empleados pero por sobre todo en el tiempo de uno. También podría hacer una queja en Defensa al consumidor, pero resulta que mi empresa de telefonía celular es de las empresas con mas reclamos presentados. Y yo lo que descubrí es que todos los sistemas que se saturan dejan de funcionar, es decir: mi queja va a acumularse con otras miles.
En fin, quien quiera descargar conmigo, hágalo debajo.
PD: Estos te hacen pasar de la sabiduría ancestral de un árbol, a la cruda actualidad consumista...
¡Gracias por estar acá!
lunes, 18 de junio de 2012
sábado, 16 de junio de 2012
Consejos de un árbol
Párate alto y orgulloso
Arriésgate
Recuerda tus raíces
Bebe abundante agua
Sé feliz con tu belleza natural
Disfruta el paisaje
Arriésgate
Recuerda tus raíces
Bebe abundante agua
Sé feliz con tu belleza natural
Disfruta el paisaje
miércoles, 13 de junio de 2012
Deseos
Dicen que cuando un tren pasa, uno puede pedir un deseo.
Cuando estamos muy bien, tenemos mucho por pedir... Si pasa un tren, podríamos pedir una casa, o un plasma, un auto, un aumento, que te vaya bien en ese examen. La lista podría ser interminable.
Pero si estamos mal, jugados en serio, al parecer pediríamos poco.
Seguramente una sola cosa.
Cuando estamos muy bien, tenemos mucho por pedir... Si pasa un tren, podríamos pedir una casa, o un plasma, un auto, un aumento, que te vaya bien en ese examen. La lista podría ser interminable.
Pero si estamos mal, jugados en serio, al parecer pediríamos poco.
Seguramente una sola cosa.
sábado, 9 de junio de 2012
Como hijos no tengo, con los tuyos...
Hace poco alguien etiquetó esto en facebook, y yo le puse "que horror" debajo. Le puse eso porque me pareció totalmente espanta clientes. En primer lugar porque tengo una hija, y si veo ese cartelito en un restaurante por las dudas no entro. Porque todas sabemos que un cartel así, te pone una presión extra de que tu niño se porte bien. Todas las veces que fuimos a restaurantes, ella se portó bien, excelente diría yo bajos mis parámetros. Pero, es una niña, entiendo que puede ponerse especial, que puede tener días malos, que puede volcarse la Coca sin querer, y si eso pasa ¿Vendrá la señorita Rontenmayer a retarnos por no educar bien a nuestra hija?
¿Existe un cartel mas espanta- clientes que ese? Yo si veo ese cartelito despreciable, me voy.
A veces la gente que no tiene hijos se zarpa, porque todo parece rondar en eso.
El Domingo me llamó la vecina de abajo quejándose porque la nena corría.
Empezó diciendo "yo no tengo hijos, y me imagino que será difícil..."
Les hago un paneo de la situación: estamos pintando en casa y durante todo el fn de semana corrimos muebles, y después lijamos con un aparato que hace un ruido infernal. Viki se porto como una santa. Vio solo una película, y después estubo pintando tranquilita, jugando con sus cositas. Cuando terminamos de hacer un tremendo quilombo dignos para echarnos a patadas del edificio, Viki se piso a jugar con un globo y llamó la vecina diciendo que la nena corría.
Ven? La gente la tiene contra los niños siendo niños. Porque el vecino de abajo la denigra a la esposa gritandole que es estúpuida, el de arriba hizo una fiesta hasta las cuatro de la mañana (y todas las muejres traian tacos), y todos los sabados a la mañana "alguien clava algo", pero lo insoportable es un ratito de mi hija jugando con su globo.
En los edificios es así. A cada cual le toca algo diferente arriba y a los costados. El que no tiene chicos, tiene uno arriba que hace fiestas e invita a sus amigos, o tiene un perro que rasguña el parquet (asi teníamos antes), o el que se cree carpintero los domingos a la mañana...
¿Y ustedes que tienen arriba, viven en edificio?
Y he aqui el despreciable cartelito:
¿Existe un cartel mas espanta- clientes que ese? Yo si veo ese cartelito despreciable, me voy.
A veces la gente que no tiene hijos se zarpa, porque todo parece rondar en eso.
El Domingo me llamó la vecina de abajo quejándose porque la nena corría.
Empezó diciendo "yo no tengo hijos, y me imagino que será difícil..."
Les hago un paneo de la situación: estamos pintando en casa y durante todo el fn de semana corrimos muebles, y después lijamos con un aparato que hace un ruido infernal. Viki se porto como una santa. Vio solo una película, y después estubo pintando tranquilita, jugando con sus cositas. Cuando terminamos de hacer un tremendo quilombo dignos para echarnos a patadas del edificio, Viki se piso a jugar con un globo y llamó la vecina diciendo que la nena corría.
Ven? La gente la tiene contra los niños siendo niños. Porque el vecino de abajo la denigra a la esposa gritandole que es estúpuida, el de arriba hizo una fiesta hasta las cuatro de la mañana (y todas las muejres traian tacos), y todos los sabados a la mañana "alguien clava algo", pero lo insoportable es un ratito de mi hija jugando con su globo.
En los edificios es así. A cada cual le toca algo diferente arriba y a los costados. El que no tiene chicos, tiene uno arriba que hace fiestas e invita a sus amigos, o tiene un perro que rasguña el parquet (asi teníamos antes), o el que se cree carpintero los domingos a la mañana...
¿Y ustedes que tienen arriba, viven en edificio?
Y he aqui el despreciable cartelito:
miércoles, 6 de junio de 2012
Si te vamos a extrañar
Muchas tardes me pasé en compañía de sus libros, muchos viajes en colectivo y muchas veces me tentaron a no estudiar.
Alguna noche al cerrar los ojos pude ver un paisaje de tierras coloradas con un cielo negro y una pequeña estrella distante llamada sol. O pisé el frio asfalto de una realidad donde los libros estaban tan prohibidos como los sentimientos humanos.
Como sea que lo haya conseguido hay cosas que se tranforman en parte de uno.
Gracias por estas alas.
¡Hasta siempre Ray Bradbury!
lunes, 4 de junio de 2012
No llores Argentina!!
Estoy viviendo en un frasco de mayonesa casi involuntariamente. Cada vez que trato de informarme sobre algún tema, termino mas despistada aún. Todas las noticias son con una notable intencionalidad y los medios me cansaron, clarín, Lanata, los K todos me tienen bastante harta. Hasta creo haber visto estas tres noticias en diferentes diarios:
- Solo el 10 % de la población ahorraría en dólares
- El 10% de la población ahorraría, en dólares
-El 90% de la población no podría ahorrar
¿Diferentes formas de decir lo mismo? ¿Lo soñé, o qué de todo esto pasó? Me siento como en 1984, donde el protagonista ve una realidad en la que los diarios se escriben y se reescriben, al igual que la historia y lo que uno estaría seguro que pasó, luego los otros podrían negarlo a muerte y estarían seguros de eso.
Los argumentos se desdibujan y se validan, y vuelven a armarse como una pared tapando otras cosas. Quizá la verdad.
En este punto miro a los K, y pienso "noo jamás sería como ellos" y también veo a los anti K y no quiero saber nada de ser como ellos. Será que en dos extremos de tal ceguera se vive en la total irrealidad.
Juraría que en algún momento fueron grandes amigos. Quienes decían en este país hay que hacer esto o aquello, es decir posturas radicalmente arriesgadas como dejar de pagar la deuda externa o recuperar las empresas privatizadas, son los mismos que hoy se rasgan las vestiduras diciendo "qué va a pensar el mundo de nosotros si hacemos esto o aquello!!!". Por el otro lado están los K, que con cada decisión del gobierno salen a criticar a la contraparte acusándolos de gorilas, avaros o especuladores. Por ejemplo lo del dólar. Si uno quiere comprar dolares te tratan de no amar a tu país, de preocuparse de cosas mundanas, en vez de por los chicos que mueren de hambre.
Igual en este momento no es el tema de los dólares el que mas me preocupa. Me da miedo que falten remedios. No antibióticos, ni antitérmicos, no... eso se hace acá y hay algunos laboratorios buenos. Pienso mas bien en la insulina, y en otras cosas cosas bastante específicas. Para los laboratorios hacer un lanzamiento de la fabricación de un producto nuevo, no es fácil... no es "lo hacemos acá y listo", lleva trabajo y tiempo.
También me preocupa la violencia y la inseguridad, porque la venimos viviendo en carne propia, y ya no miro los noticieros para no hacerme mas la cabeza de las cosas que pudieron pasarnos. Creo que en todo esto lo que mas vale es la vida humana, y mientras tantos pelean por salvar una vida como en el caso de Sebastian, de pronto te cruzás con un psicópata que en un segundo te mata.
Momento loco, quizá en unos años pueda ver este fragmento de la historia desde afuera del frasco, hoy hay demasiada mayonesa tapando el panorama.
- Solo el 10 % de la población ahorraría en dólares
- El 10% de la población ahorraría, en dólares
-El 90% de la población no podría ahorrar
¿Diferentes formas de decir lo mismo? ¿Lo soñé, o qué de todo esto pasó? Me siento como en 1984, donde el protagonista ve una realidad en la que los diarios se escriben y se reescriben, al igual que la historia y lo que uno estaría seguro que pasó, luego los otros podrían negarlo a muerte y estarían seguros de eso.
Los argumentos se desdibujan y se validan, y vuelven a armarse como una pared tapando otras cosas. Quizá la verdad.
En este punto miro a los K, y pienso "noo jamás sería como ellos" y también veo a los anti K y no quiero saber nada de ser como ellos. Será que en dos extremos de tal ceguera se vive en la total irrealidad.
Juraría que en algún momento fueron grandes amigos. Quienes decían en este país hay que hacer esto o aquello, es decir posturas radicalmente arriesgadas como dejar de pagar la deuda externa o recuperar las empresas privatizadas, son los mismos que hoy se rasgan las vestiduras diciendo "qué va a pensar el mundo de nosotros si hacemos esto o aquello!!!". Por el otro lado están los K, que con cada decisión del gobierno salen a criticar a la contraparte acusándolos de gorilas, avaros o especuladores. Por ejemplo lo del dólar. Si uno quiere comprar dolares te tratan de no amar a tu país, de preocuparse de cosas mundanas, en vez de por los chicos que mueren de hambre.
Igual en este momento no es el tema de los dólares el que mas me preocupa. Me da miedo que falten remedios. No antibióticos, ni antitérmicos, no... eso se hace acá y hay algunos laboratorios buenos. Pienso mas bien en la insulina, y en otras cosas cosas bastante específicas. Para los laboratorios hacer un lanzamiento de la fabricación de un producto nuevo, no es fácil... no es "lo hacemos acá y listo", lleva trabajo y tiempo.
También me preocupa la violencia y la inseguridad, porque la venimos viviendo en carne propia, y ya no miro los noticieros para no hacerme mas la cabeza de las cosas que pudieron pasarnos. Creo que en todo esto lo que mas vale es la vida humana, y mientras tantos pelean por salvar una vida como en el caso de Sebastian, de pronto te cruzás con un psicópata que en un segundo te mata.
Momento loco, quizá en unos años pueda ver este fragmento de la historia desde afuera del frasco, hoy hay demasiada mayonesa tapando el panorama.
jueves, 31 de mayo de 2012
Semana dura
Ya era de noche y caminé despacio algunas cuadras. Vi pasar colectivos repletos de gente saturada, y decidí seguir caminando. 30 cuadras es una buena distancia para caminar. Es esa distancia justa que una decide si hacerla en un colectivo atiborrado o caminando.
Ahora me da un poco mas de miedo caminar por Buenos Aires. Hace dos semanas,volvimos a protagonizar un asalto a mano armada. Del anterior, no pasó ni un año.
Crucé Parque Centenario, olía rico. Habrán cortado el pasto hace poco, creo que hay pocos aromas que me agraden tanto. Me sentía un poco culpable de decidir caminar y no llegar mas rápido a casa, pero necesito despejar. El lunes no fue fácil. Después de trabajar 13 horas y pensar en renunciar, en sentirme inútil en terminar volcando en llanto, seguí toda la noche sin poder dormir pensando en el trabajo en lo que me quedaba pendiente.
El martes me sentí muy mal y tuve que volver a casa. Tuve bastante miedo, pensé que de ese lunes me iba a costar recuperarme, porque todo lo llevo al límite de mis fuerzas, y ese límite lo había cruzado. Pensé que es lo que no quiero para mi vida y que es lo que si quiero. No voy a dejar nunca mas que me pase esto. Dejaré el trabajo pendiente, desconectaré el teléfono y la compu, pero nunca mas voy a trabajar a disgusto, porque me encanta mi trabajo y trabajar así me hace mal a la salud.
Si, el trabajo me gusta, lo que me agota es la exigencia maldita de los otros. Es decir siempre el mundo te exige, y cuanto mas das, mas te pide y jamás es suficiente. Mi madre nos decía que siempre se puede un poco mas, que cuando una siente que ya no tiene nada de fuerzas, aún así se puede un poco mas. Pero ahora me doy cuenta que no se trata de poder, sino de no hacerlo para los otros. Complacer a los otros es un asunto ingrato.
Suerte que solo queda el viernes.
Ahora me da un poco mas de miedo caminar por Buenos Aires. Hace dos semanas,volvimos a protagonizar un asalto a mano armada. Del anterior, no pasó ni un año.
Crucé Parque Centenario, olía rico. Habrán cortado el pasto hace poco, creo que hay pocos aromas que me agraden tanto. Me sentía un poco culpable de decidir caminar y no llegar mas rápido a casa, pero necesito despejar. El lunes no fue fácil. Después de trabajar 13 horas y pensar en renunciar, en sentirme inútil en terminar volcando en llanto, seguí toda la noche sin poder dormir pensando en el trabajo en lo que me quedaba pendiente.
El martes me sentí muy mal y tuve que volver a casa. Tuve bastante miedo, pensé que de ese lunes me iba a costar recuperarme, porque todo lo llevo al límite de mis fuerzas, y ese límite lo había cruzado. Pensé que es lo que no quiero para mi vida y que es lo que si quiero. No voy a dejar nunca mas que me pase esto. Dejaré el trabajo pendiente, desconectaré el teléfono y la compu, pero nunca mas voy a trabajar a disgusto, porque me encanta mi trabajo y trabajar así me hace mal a la salud.
Si, el trabajo me gusta, lo que me agota es la exigencia maldita de los otros. Es decir siempre el mundo te exige, y cuanto mas das, mas te pide y jamás es suficiente. Mi madre nos decía que siempre se puede un poco mas, que cuando una siente que ya no tiene nada de fuerzas, aún así se puede un poco mas. Pero ahora me doy cuenta que no se trata de poder, sino de no hacerlo para los otros. Complacer a los otros es un asunto ingrato.
Suerte que solo queda el viernes.
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