Hemos llegado al final de un camino muy largo y ahora comienza el final de esta historia. El final es traerte a casa sana y salva.
Cuánto pensamos las mujeres en ese momento tan especial y temido, lleno de mitos, de terrores, de historias, de verdades y mentiras. Lleno de supuestos y misterios, de emociones y de recuerdos. A veces podemos sacar todas esas cosas y llenarlo de miedos, casi sin quererlo, sin poder elegir ser concientes de ello.
A veces quisiera robarle unos minutos a ese futuro poco distante. Ese futuro con vos, en el que ya vamos a ser padres de nuevo y mi hija, hermana mayor. Solo unos segundos, vernos y sentirnos transformados como familia, como grupo y como individuos. Falta tan poco!!! Es un futuro tan poderoso y diferente y tan cercano que ya casi puedo tocarte...
¡Gracias por estar acá!
domingo, 9 de febrero de 2014
sábado, 18 de enero de 2014
Miedos pre parto
En solo dos días faltará un mes para la fecha estimada de parto. Pienso eso, pienso que se puede adelantar quizá unos días y me lleno de todos los miedos y dudas. Llegó la recta final, el momento de meterle serenidad al tema. Sacar las dudas y convertirlas en certezas, quizá la mas importante de todas, todo va a salir bien. Esa es una duda que no tengo para nada, quizá no la permito entrar en mi mente siquiera. Va a ser difícil, no por nada cuando algo es difícil la gente dice "es un parto", pero confío en que todo va a salir bien, y que por lógica tendría que ser mas sencillo que el parto de Victoria.
Mi cuerpo aprendió y yo puedo sentirlo y reconocer cosas que en mi primer embarazo no sentía, como las contracciones. También sé donde está Isabella, todo el embarazo se la pasó de mi lado izquierdo y cabeza abajo, y todo el tiempo tuve miedo que se diera vuelta, pero por suerte al parecer ya no tiene espacio. Se nota en que a veces hace movimientos que me molestan y me obligan a tomar otra postura corporal, como estirar una pierna o acostarme de determinada manera. Tengo miedo de que sea un bebé grande, mas grande que Viki, que pesó 3kilos.
Pero mis miedos tienen mas que ver con cosas que jamás hubiese siquiera pensado en mi primer parto. Tengo sí, miedo al dolor, pero esta vez va a ser algo conocido, aunque igual de intenso e ilimitado como la primera vez. Me acuerdo que tenía dudas sobre hasta donde podía llegar ese dolor tan grande, que cuando me parecía que ya no lo soportaba mas, se hacía mas fuerte aún. Pero ahora sé que ese dolor trae consigo un conocimiento básico y elemental que hay que escuchar, escuchar al cuerpo y al dolor es fundamental para parir. Ese dolor te dice también como tenés que parir, y te trae necesidad de soltar y de pujar y además te dice como hacerlo. Y sobre todas las cosas es un dolor que pasa, no es para siempre.
El misterio creo que siempre ronda los partos es ver al bebé. Mamá y bebé se ven por primera vez la cara, se conocen, o se reconocen de otra manera diferente a la que han estado vinculados. En ese momento se ve a esa criaturita que ha estado viviendo dentro de uno, pateándole las costillas, la vejiga, sacando de vez en cuando algún codito o rodillita, o bailando dentro cada vez que comemos algo que les gusta. "Así que eras vos?" Creo que uno se pregunta. En el parto de Viki no pude vivir ese momento, simplemente porque estaba demasiado asustada, o demasiado sobrepasada de la situación, apenas la pude mirar, y pasé varias semanas tratando de recordar ese momento en el que flotó delante de mí sobre las manos del obstetra.
Ahora se mueve Isabella por arriba, como recordándome que iba a hablar de los miedos que tenía... y al mismo tiempo me da una contracción...
Esta vez mis miedos tienen que ver con la institución y con sufrir violencia obstétrica. Desde el principio del embarazo hablé con mi obstetra sobre qué quería para el parto. Le conté que mi parto anterior había sido rápido, y sin necesidad de usar oxitocina sintética, o romper bolsa. Acordamos que dentro de las posibilidades, yo iba a elegir la posición como parir. Acordamos que en principio no iba a requerir anestesia, pero que eso lo iba a decidir en ese momento. Creía haber abarcado todos los puntos, pero estaba muy equivocada, simplemente me enteré de algunos procedimientos que hace la clínica a la que voy, que antes no me había enterado porque había tenido en otro lugar.
Por ejemplo, algo que me enteré es que me cortan el anillo de casada porque suspuestamente no puedo entrar con el anillo, y básicamente ya no me lo puedo sacar porque ya tengo demasiado hinchados los dedos. En mi otro parto me lo dejaron...
Otra cosa que me vengo a enterar ahora es que el contacto inicial dura unos pocos minutos y luego el bebé es llevado para que lo revise la neonatóloga. Eso pasó en mi otro parto, pero esa revisión constó de unos pocos minutos. Acá al parecer, lo bañan, lo revisan y además de todo lo que le habían hecho a Viki, le meten una sonda por la cola, y otra por la boca, y además los vacunan y le hacen mil cosas más que podrían esperar perfectamente a que le de la teta por ejemplo, que es mucho mas saludable que meterle una sonda por la cola...
Además se agrega el hecho de que al parecer esta institución tiene la costumbre de llevarse al bebé a neo porque perdió temperatura...
Todas esas cosas me dan miedo, me da miedo de pasarla mal con esas rutinas hospitalarias y terminar peleando con todo el mundo. Así que lo hablé con mi marido, y él me prometió que yo no iba a tener que pelear con nadie, que él se iba a encargar de hablar con Neonatología y en todo caso pelear si era necesario para que no me arruinen ese momento ni la lactancia, ni que le den biberones ni hagan todas esas maldades que innecesariamente le hacen a los bebés en ciertas instituciones. "Vos encargarte de sacarla, pero no estés pensando en todas estas cosas porque de eso me encargo yo". Me pareció súper tierno, y me relajó mucho. En ese estado de relax escribí la entrada del otro día.
Ahora parezco adolescente, porque un día estoy diez puntos y otro estoy bajón de nuevo. Hoy estoy medio depre, hasta estuve llorando un rato, y ni sabía bien porqué. Quizá me da miedo la soledad... o el futuro, o la incertidumbre. No sé... el miedo parece ser siempre lo que vuelve como sentimiento.
O serán estas hormonas!!!!
Mi cuerpo aprendió y yo puedo sentirlo y reconocer cosas que en mi primer embarazo no sentía, como las contracciones. También sé donde está Isabella, todo el embarazo se la pasó de mi lado izquierdo y cabeza abajo, y todo el tiempo tuve miedo que se diera vuelta, pero por suerte al parecer ya no tiene espacio. Se nota en que a veces hace movimientos que me molestan y me obligan a tomar otra postura corporal, como estirar una pierna o acostarme de determinada manera. Tengo miedo de que sea un bebé grande, mas grande que Viki, que pesó 3kilos.
Pero mis miedos tienen mas que ver con cosas que jamás hubiese siquiera pensado en mi primer parto. Tengo sí, miedo al dolor, pero esta vez va a ser algo conocido, aunque igual de intenso e ilimitado como la primera vez. Me acuerdo que tenía dudas sobre hasta donde podía llegar ese dolor tan grande, que cuando me parecía que ya no lo soportaba mas, se hacía mas fuerte aún. Pero ahora sé que ese dolor trae consigo un conocimiento básico y elemental que hay que escuchar, escuchar al cuerpo y al dolor es fundamental para parir. Ese dolor te dice también como tenés que parir, y te trae necesidad de soltar y de pujar y además te dice como hacerlo. Y sobre todas las cosas es un dolor que pasa, no es para siempre.
El misterio creo que siempre ronda los partos es ver al bebé. Mamá y bebé se ven por primera vez la cara, se conocen, o se reconocen de otra manera diferente a la que han estado vinculados. En ese momento se ve a esa criaturita que ha estado viviendo dentro de uno, pateándole las costillas, la vejiga, sacando de vez en cuando algún codito o rodillita, o bailando dentro cada vez que comemos algo que les gusta. "Así que eras vos?" Creo que uno se pregunta. En el parto de Viki no pude vivir ese momento, simplemente porque estaba demasiado asustada, o demasiado sobrepasada de la situación, apenas la pude mirar, y pasé varias semanas tratando de recordar ese momento en el que flotó delante de mí sobre las manos del obstetra.
Ahora se mueve Isabella por arriba, como recordándome que iba a hablar de los miedos que tenía... y al mismo tiempo me da una contracción...
Esta vez mis miedos tienen que ver con la institución y con sufrir violencia obstétrica. Desde el principio del embarazo hablé con mi obstetra sobre qué quería para el parto. Le conté que mi parto anterior había sido rápido, y sin necesidad de usar oxitocina sintética, o romper bolsa. Acordamos que dentro de las posibilidades, yo iba a elegir la posición como parir. Acordamos que en principio no iba a requerir anestesia, pero que eso lo iba a decidir en ese momento. Creía haber abarcado todos los puntos, pero estaba muy equivocada, simplemente me enteré de algunos procedimientos que hace la clínica a la que voy, que antes no me había enterado porque había tenido en otro lugar.
Por ejemplo, algo que me enteré es que me cortan el anillo de casada porque suspuestamente no puedo entrar con el anillo, y básicamente ya no me lo puedo sacar porque ya tengo demasiado hinchados los dedos. En mi otro parto me lo dejaron...
Otra cosa que me vengo a enterar ahora es que el contacto inicial dura unos pocos minutos y luego el bebé es llevado para que lo revise la neonatóloga. Eso pasó en mi otro parto, pero esa revisión constó de unos pocos minutos. Acá al parecer, lo bañan, lo revisan y además de todo lo que le habían hecho a Viki, le meten una sonda por la cola, y otra por la boca, y además los vacunan y le hacen mil cosas más que podrían esperar perfectamente a que le de la teta por ejemplo, que es mucho mas saludable que meterle una sonda por la cola...
Además se agrega el hecho de que al parecer esta institución tiene la costumbre de llevarse al bebé a neo porque perdió temperatura...
Todas esas cosas me dan miedo, me da miedo de pasarla mal con esas rutinas hospitalarias y terminar peleando con todo el mundo. Así que lo hablé con mi marido, y él me prometió que yo no iba a tener que pelear con nadie, que él se iba a encargar de hablar con Neonatología y en todo caso pelear si era necesario para que no me arruinen ese momento ni la lactancia, ni que le den biberones ni hagan todas esas maldades que innecesariamente le hacen a los bebés en ciertas instituciones. "Vos encargarte de sacarla, pero no estés pensando en todas estas cosas porque de eso me encargo yo". Me pareció súper tierno, y me relajó mucho. En ese estado de relax escribí la entrada del otro día.
Ahora parezco adolescente, porque un día estoy diez puntos y otro estoy bajón de nuevo. Hoy estoy medio depre, hasta estuve llorando un rato, y ni sabía bien porqué. Quizá me da miedo la soledad... o el futuro, o la incertidumbre. No sé... el miedo parece ser siempre lo que vuelve como sentimiento.
O serán estas hormonas!!!!
miércoles, 15 de enero de 2014
El nacimiento de Isabella
Hoy me desperté especialmente optimista. Mi palabra del día de hoy es OPTIMISMO. Pase lo que pase, sé que Isabella va a llegar a nuestras vidas, voy a tener a mi bebé en brazos en poco tiempo, vamos a volver a tener un bebé en casa y Victoria va a tener a su hermana.
En este parto de Bella, nace la familia de nuevo, mejor, mas grande, con mas amor, con mucho más de todo lo que tiene la familia. Todo bebé trae consigo un mensaje, una función en la vida y en la familia, en la historia familiar Isabella va a ser importante y ninguno de nosotros va a atravesar su nacimiento sin un cambio personal.
Yo, particularmente estoy esperando ese momento a veces con ansias y otros con miedo, hoy toca el optimismo. Desde hace mucho tengo un pensamiento en mi cabeza: El nacimiento de Bella me va a transformar de manera tan profunda que solo voy a poder ser yo misma. Todas las cosas que me pasaron durante el embarazo fueron solo el camino que Bella me está marcando en la vida. Ella desde adentro de mí me está diciendo "por acá no" y "esta no sos vos".
Esta sensación de optimismo me inundó de pronto y creo que podría usarla para poder atravesar el parto de Isabella. Traerla al mundo con optimismo... Me gusta.
En este parto de Bella, nace la familia de nuevo, mejor, mas grande, con mas amor, con mucho más de todo lo que tiene la familia. Todo bebé trae consigo un mensaje, una función en la vida y en la familia, en la historia familiar Isabella va a ser importante y ninguno de nosotros va a atravesar su nacimiento sin un cambio personal.
Yo, particularmente estoy esperando ese momento a veces con ansias y otros con miedo, hoy toca el optimismo. Desde hace mucho tengo un pensamiento en mi cabeza: El nacimiento de Bella me va a transformar de manera tan profunda que solo voy a poder ser yo misma. Todas las cosas que me pasaron durante el embarazo fueron solo el camino que Bella me está marcando en la vida. Ella desde adentro de mí me está diciendo "por acá no" y "esta no sos vos".
Esta sensación de optimismo me inundó de pronto y creo que podría usarla para poder atravesar el parto de Isabella. Traerla al mundo con optimismo... Me gusta.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Bella
Ojalá me ayudes a soltar, a perder a dejar morir para renacer. Ojalá este sea un proceso hacia ello. Como siempre un proceso con mucha oscuridad y al final una luz. Esta vez, veo luces y felicidad, aunque también dolor, sé que al final voy a soltar y a perder, y también voy a dejar de aferrarme a esa persona que construí para quedarme con quien soy.
Te espero Bella.
Mamá.
jueves, 17 de octubre de 2013
sábado, 12 de octubre de 2013
Colores y vida, mucha vida
El día comenzó nublado, un poco fresco pero no lo suficiente para arruinarlo. Desayuné y me pasaron a buscar para ir a Plaza de Mayo. Hoy se conmemoraba el Desfile de las Asociaciones Folclóricas y Culturales Bolivianas en la Argentina. Mi profe de fotografía trabaja para una revista, así que pasamos con ella como prensa, y tuvimos un lugar privilegiado entre la multitud de personas que copaban Diagonal Norte. Casi no se podía caminar entre la gente. Los colores comenzaron a desfilar, y la vida se llenó de música y alegría. Yo me sentía plena y feliz, creo que eso trasmiten las fiestas culturales. Una de las cosas que mas me llamó la atención cuando viajé al norte hace muchos años, fue la participación que tiene la gente en la cultura. En Tilcara, por ejemplo, todos los días había alguna actividad cultural, con música, colores y gente bailando feliz en la calle. Allá, las fotos no gustan. Siempre te advierten que no le saques fotos a las personas, a menos de que pidas permiso antes. Aquí las fotos fueron bienvenidas y además del lugar privilegiado, tuvimos un clima ideal para sacar fotos sin sombras.
Me parecía que el contraste de colores era generoso y no lo podía desaprovechar. Me emocionaron las palabras de los inmigrantes Bolivianos que viven en Argentina. Agradecían vivir en un país que les abriera las puertas, y los dejara trabajar y crecer. Eso me gusta, creo que no todos los países del mundo tienen actividades para acojer a sus extranjeros. De hecho, todos sabemos que cualquier inmigrante en países del "primer mundo" sufre discriminación, aún cuando los mismos se jactan de tener un nivel mas evolucionado de sociedad que la nuestra. Y hoy apropósito de integración en América Latina, se festeja en muchos países Americanos "El día del descubrimiento de América" o "El día de la raza". Aquí hace mucho se habla del genocidio que sufrieron los pueblos originarios, y a partir del año 2010 se cambió el nombre del festejo a "Día del respeto a la diversidad cultural", cosa que me pareció muy acertada. Después de todo América se pobló hace miles de años, cuando un puente de hielo se formó entre Asia y América del Norte. Los humanos que ya habían poblado África, Europa y Asia pasaron a América. La verdadera fecha del descubrimento de América, es todo un misterio, así como que nos hubiesen dejado esas culturas asesinadas que se gestaron durante milenios en nuestro continente.
Me parecía que el contraste de colores era generoso y no lo podía desaprovechar. Me emocionaron las palabras de los inmigrantes Bolivianos que viven en Argentina. Agradecían vivir en un país que les abriera las puertas, y los dejara trabajar y crecer. Eso me gusta, creo que no todos los países del mundo tienen actividades para acojer a sus extranjeros. De hecho, todos sabemos que cualquier inmigrante en países del "primer mundo" sufre discriminación, aún cuando los mismos se jactan de tener un nivel mas evolucionado de sociedad que la nuestra. Y hoy apropósito de integración en América Latina, se festeja en muchos países Americanos "El día del descubrimiento de América" o "El día de la raza". Aquí hace mucho se habla del genocidio que sufrieron los pueblos originarios, y a partir del año 2010 se cambió el nombre del festejo a "Día del respeto a la diversidad cultural", cosa que me pareció muy acertada. Después de todo América se pobló hace miles de años, cuando un puente de hielo se formó entre Asia y América del Norte. Los humanos que ya habían poblado África, Europa y Asia pasaron a América. La verdadera fecha del descubrimento de América, es todo un misterio, así como que nos hubiesen dejado esas culturas asesinadas que se gestaron durante milenios en nuestro continente.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
16 semanas y contando
Finalmente el obstetra me dio licencia. No necesitó saber demasiado lo loca que estaba, pero cuando le conté la seguidilla de hechos, puso el gancho sin dudarlo ni un segundo.
No podía seguir así. Pasé dos semanas en las que me iba llorando del trabajo, o me encerraba en el baño porque no quería que me vieran llorar. Tuve gripe e infección urinaria al mismo tiempo, y después se me complicó con otras cosas además de bajar dos kilos en un mes. Es cierto que siempre digo que el embarazo es un estado fisiológico, pero ahora puedo reconocer que tiene cierta vulnerabilidad. Si te pasa cualquier cosa, no podés tomar todos los remedios, ni te podés sacar placas. Hay que cuidarse, y eso lo comencé a hacer ahora, y de paso también comencé a disfrutar el embarazo y cuidar la panza.
Cuando le dije a mi jefe que el médico me dio licencia, casi se muere. Me dijo que había dos personas con licencia ya. Una de las personas tiene cáncer y la otra un infarto hace unos años y ahora licencia psiquiátrica. El lugar donde trabajo es muy sano!!! (léase la ironía). Se puso loco y me dijo que le leyera la orden del médico, porque si solo decía "reposo", entonces yo podía seguir trabajando desde mi cama con la computadora. Le dije que mi obstetra me quería lejos del estrés laboral, y me dijo que entonces lo pusiera en la orden. En fin...
Después de que casi me pongo a llorar, desesperada, le dije que lo consulte con recursos humanos, que si prefería lo consultaba yo misma. Ahí me dejó tranquila, y me advirtió que me tomara los días, pero cuando volviera me iban a caer como un baldaso de agua fría. Y luego me recordó que me cuide porque lo mas importante era la salud mía y del bebé. Un amor mi jefe.
Así que me tomé dos semanas, que me vinieron muy bien. Dormí mucho, descansé con Viki, no me sobrecargué de cosas para hacer, y arreglé algunos asuntos que se habían sumado al ya suficiente caos laboral. Necesitaba tomar todas las cartas, rearmarme y dar de nuevo. También necesitaba ser mas consiente del embarazo, de como está afectando a Victoria, de como nos afecta a todos. Ahora disfruto, y en estos días me comenzó a salir la panza. Me quise ver mas linda y femenina, y me compré ropa que me gustó, me maquillé a veces. Solo me faltó cortarme el pelo, lo tengo muy maltratado... quizá mañana. No hay apuro.
No podía seguir así. Pasé dos semanas en las que me iba llorando del trabajo, o me encerraba en el baño porque no quería que me vieran llorar. Tuve gripe e infección urinaria al mismo tiempo, y después se me complicó con otras cosas además de bajar dos kilos en un mes. Es cierto que siempre digo que el embarazo es un estado fisiológico, pero ahora puedo reconocer que tiene cierta vulnerabilidad. Si te pasa cualquier cosa, no podés tomar todos los remedios, ni te podés sacar placas. Hay que cuidarse, y eso lo comencé a hacer ahora, y de paso también comencé a disfrutar el embarazo y cuidar la panza.
Cuando le dije a mi jefe que el médico me dio licencia, casi se muere. Me dijo que había dos personas con licencia ya. Una de las personas tiene cáncer y la otra un infarto hace unos años y ahora licencia psiquiátrica. El lugar donde trabajo es muy sano!!! (léase la ironía). Se puso loco y me dijo que le leyera la orden del médico, porque si solo decía "reposo", entonces yo podía seguir trabajando desde mi cama con la computadora. Le dije que mi obstetra me quería lejos del estrés laboral, y me dijo que entonces lo pusiera en la orden. En fin...
Después de que casi me pongo a llorar, desesperada, le dije que lo consulte con recursos humanos, que si prefería lo consultaba yo misma. Ahí me dejó tranquila, y me advirtió que me tomara los días, pero cuando volviera me iban a caer como un baldaso de agua fría. Y luego me recordó que me cuide porque lo mas importante era la salud mía y del bebé. Un amor mi jefe.
Así que me tomé dos semanas, que me vinieron muy bien. Dormí mucho, descansé con Viki, no me sobrecargué de cosas para hacer, y arreglé algunos asuntos que se habían sumado al ya suficiente caos laboral. Necesitaba tomar todas las cartas, rearmarme y dar de nuevo. También necesitaba ser mas consiente del embarazo, de como está afectando a Victoria, de como nos afecta a todos. Ahora disfruto, y en estos días me comenzó a salir la panza. Me quise ver mas linda y femenina, y me compré ropa que me gustó, me maquillé a veces. Solo me faltó cortarme el pelo, lo tengo muy maltratado... quizá mañana. No hay apuro.
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