¡Gracias por estar acá!

jueves, 9 de julio de 2020

Diario de la cuarentena día 111



Busqué en google ¿Cuantos días llevamos de cuarentena? Mas de cien, me respondió google, y es que ya muchos perdimos la cuenta y ya no importa si son 100 días o 200, pareciera que nunca mas vamos a volver a hacer esas cosas que eran tan habituales. 
La nuestra es una suerte a medias, porque las nenas y yo podemos quedarnos en casa, sin embargo el virus puede entrar por mi marido. Está trabajando todo el día en la farmacia en la primera línea de batalla con un hospital enfrente, a ese hospital donde están llevando toda la gente con COVID-19. Algunos días llega a casa, se desviste en el pasillo y entra a bañarse directamente y recién después nos saluda, nos abraza y empezamos a hablar. Hay días que nos descuidamos, la verdad, y solo se tira alcohol en la ropa y se lava las manos y se cambia las zapatillas. Cada vez nos descuidamos mas, hay una rutina y un protocolo muy difícil de seguir para siempre.
Creo que en estos 4 meses increíbles pasamos por varias etapas.
La primera, la etapa del calor y el entusiasmo: El entusiasmo era ponerle ganas a la cuarentena. Comprar provisiones, comer rico y sano. Tratar de buscar maneras de pasarla bien adentro. Estar cerca de las nenas y no perder tanto el estado físico. Parecía una tarea simple, eran solo dos semanas...
Y después fue cayendo toda esa voluntad. Cada ía nos acostumbramos mas a estar adentro y no salir, pero al mismo tiempo comenzamos a lavar menos las cosas que traemos de afuera, y solo nos lavamos las manos antes de comer, o si venimos de la calle. Paulativamente encontramos que no es tan malo verse en una pantalla y nos vamos olvidando como era juntarse con amigos o familia, como era pasear despreocupados y sin barbijo.

martes, 7 de julio de 2020

Un futuro de locos

Me imagino siendo la Carolina del 2019,y dar un vistazo a este futuro de julio del 2020. Supongo que no lo podría creer.

La Carolina de julio 2019 entraría en casa y vería que pintamos las paredes, que el ventilador ya no está, que tenemos un aire acondicionado en el living. Además iría al baño y no lo reconocería con su piso simil madera, la mampara, y las paredes en porcelanato blanco. De pronto un gato blanco y negro vendría a saludarla y pensaría que esta en un futuro distópico.
¿Un gato yo? ¿en casa? juraría que hay una confusión porque jamás pensé en tener una mascota y mucho menos un gato.
Me olvidaba. La Caro de 2019 vería el sector para dejar las zapatillas de la calle y la mesa para el protocolo de entrada a casa: a un costado los barbijos, el alcohol en aerosol, y el alcohol en gel. Se vería limpiando las compras y sus manos mas de 30 segundos. Y vería a las nenas teniendo sus clases y hasta cumpleaños virtuales.
Si llegara a revisar las redes sociales, se encontraría con #yomequedoencasa y entonces sabría que estamos viviendo en un futuro de locos.

martes, 30 de junio de 2020

Avatar, la leyenda de Aang

Inaugurando una nueva serie de entradas, dadas las circunstancias de la pandemia, la cuarentena y el hecho de que estaremos un tiempo encerrados en casa, voy a abrir el tema ¿Que series o películas vemos en familia?
Espero que esta sea una oportunidad, no solo para recomendar series y películas, sino también para que ustedes me recomienden alguna porque luego que terminamos de ver la serie "Avatar, La Leyenda de Aang" quedamos inmersos en un vacío de serie que solo puede reemplazar una MUY excelente serie.

¿De qué se trata?
La historia se desarrolla en un mundo dividido en 4 naciones según los elementos de la naturaleza: Aire, Agua, Tierra y Fuego (el orden no es casual). En cada nación viven personas llamadas "maestros" o en la versión en inglés "benders" capaces de dominar el material de su nación, también viven personas normales sin ninguna capacidad de manipular los elementos. La excepción es la nación de los nómadas del aire, que solo cuenta con maestros, ya que la única manera de vivir en un templo aire es siendo un maestro.
Hay solo una persona capaz de dominar los cuatro elementos, y esta persona a la que llaman Avatar produce un balance entre las cuatro naciones ya que nace siguiendo el ciclo del Avatar, una vez en cada nación. El Avatar es además de un símbolo para los habitantes de este mundo, un puente con el mundo de los espíritus.
El conflicto surge cuando, una de las naciones (La nación del fuego) decide "compartir" su avance tecnológico con el resto del mundo  y para lograrlo decide colonizarlo todo. Justo en ese momento donde se desata la guerra entre las naciones, el Avatar ha nacido entre los nómadas del aire, y es un monje de 12 años que no cree en la violencia para resolver conflictos. Presionado por los suyos para entrenar, ir a la guerra, y aislado de sus amigos, Aang, decide escapar y queda congelado en estado Avatar durante 100 años. En esos años, la nación del fuego avanza y asesina a la totalidad de los pacíficos nómadas del aire que seguramente no han puesto demasiada resistencia ya que no cuentan con un ejército y todos han hecho un juramento de no violencia. También la nación del fuego ataca y casi extermina la tribu agua del sur, de quienes deja un pequeño poblado.
La serie comienza cuando el Avatar despierta luego de estos 100 años de conflicto bélico, y es el único maestro aire que queda.

Adoré esta imagen y este momento de la serie


Criado en los principios de la no violencia, se ve ante la dificultad de ser el responsable principal de terminar con la guerra sin contar con la guía de los suyos, ni de nadie que le enseñe. A lo largo de su búsqueda por dominar los elementos y restaurar el equilibrio del mundo, encontrará aliados y enemigos dentro y fuera de cada nación.
Un fanart: Porque el encuentro con el León tortuga es inspirador
Todo esto sucede en una carrera contra el tiempo, ya que Aang solo domina el aire, y sabe que dominar los cuatro elementos lleva años de esfuerzo, debe lograrlo antes de que la Nación del Fuego destruya al extenso y orgulloso reino de la Tierra. Este ataque y exterminio del reino Tierra tiene una fecha exacta y planeada, que es al regreso del cometa Sozin en solo unos meses. 

Es una serie que aborda temas complejos, de una manera muy simple. Y en este caso, simple no es simplista. La serie no cae en presentar a la nación del fuego como todos los malos y punto. Uno de los personajes mas interesantes es el Tio Iroh, que es un maestro fuego. Y si ven la serie les prometo que lo van a amar. 
El otro personaje protagónico y antagónico de Aang, es el príncipe de la nación del fuego. Pero no quiero hablar de él porque les voy a arruinar la serie haciéndoles spoilers.
Lo que les voy a contar, es que la trama no es lo de siempre, pero esta presentada de una forma muy simple para que los niños no pierdan interés y puedan comprender bien lo que se les trasmite.
Luego creo que Avatar fue una pionera en los temas de género. Uno de los puntos interesantes es que el Avatar puede encarnar tanto en hombres como un mujeres. Una feroz predecesora de Aang es un avatar maestra tierra llamada Kyoshi. Durante su vida, ella se destacó por buscar la justicia y fundó una organización llamada "Las guerreras Kyoshi" que es un grupo de chicas con diversas habilidades de batalla. Otro gran personaje de la serie, es Suki líder de este grupo. Hay varios momentos de la serie donde se destaca el rol femenino y nunca necesita caer en lugares comunes ni forzados como si sucede con las princesas de Disney o las peliculas de Pixar donde todo te lo explican demasiado bien y masticado, como para que lo entiendas y no te quedés pensando demasiado. Acá te quedás pensando ya que la serie tiene varios pequeños detalles y no solo no explica todo el universo de Avatar sino que deja cosas a interpretación y misterios.
Cuéntenme por favor si la han visto, y si tienen alguna otra serie para ver en familia para recomendar.

lunes, 10 de junio de 2019

De copas y revoluciones

El 6 de febrero de 2011 escribía esta entrada sobre Copas menstruales, y casi 8 años después comenzaba a usarlas en personas.
He dado vueltas con el tema de la copa ¡tantas vueltas! Muchas veces averigüé, pregunté y junte testimonios de personas que la usaban. También lo hablé con mi entorno, y el entorno pesa porque siempre me tiraban abajo, me decían "eso es un asco", y tuve que tardar todos esos años para decidirme.
Aquí les cuento mi experiencia, mi percepción sobre las cosas que se comentan en internet, las dudas que me fueron apareciendo y al final una anécdota para que se maten de risa.
Actualmente  hace 7 ciclos que uso la copa, y cada vez me pongo mas canchera, pero hay cosas que aun no domino del todo. Ya me he ido de campamento con la copa, ya he estado de viaje, aunque aún no me metí en una pileta, esa experiencia se las debo.
Lo primero que sentí es que es cierto eso de la percepción del propio cuerpo cuando estás menstruando y percibimos la menstruación como algo sucio. Eso cambió con la copa radicalmente. Ya no me siento sucia, ni siento sucia mi menstruación. Porque la sangre de la copa no tiene nada de olor al sacarla y vaciarla, es realmente inodora. Y me voy a poner muy gráfica (disculpas a las personas sensibles): eso de tener la sangre en la toallita pudriéndose y rozando la piel y los pelos en un pañal enorme, es realmente asqueroso. Ya no creo que pueda volver a eso. Es realmente repugnante.
Aunque las primeras veces me daba un poco de asco mis manos en contacto con la sangre y los fluidos, eso cambió al dejar de sentir el olor de las toallitas o tampones y al dejar de percibir mi menstruación como un desecho tóxico o patológico. 

Muchas mujeres refieren que comenzaron a sentir que les venía menos, o menos días, o que la sensación es de que la pérdida no es tan grande como la veían en la toalla. A mí eso no me pasó, de pronto tomé dimensión de la cantidad enorme de sangre que estaba perdiendo y fui a la ginecóloga y le dije "este volumen no es normal". Gracias a eso me descubrieron un pólipo y me lo sacaron. Aunque el volumen continúa siendo mucho.
La experiencia total es grata. Me siento mucho mas limpia y sin olor. Claro que no voy a vender que es todo fantástico, porque la realidad es que a veces no logro que la copa se abra, o que me doy cuenta que está perdiendo, y estoy un buen rato poniéndola hasta que por alguna razón pego donde y como tengo que ponerla.
Y ahora va la anécdota graciosa.
Resulta que uso la copa para hacer deporte, inclusive yoga y abdominales, piernas. Nunca tuve problemas con eso. Sin embargo, un día iba en colectivo con las nenas, y al momento de bajar, frenó de una manera que me hizo hacer una fuerza rara, con tan mala suerte que comencé a sentir que la copa la salía y todavìa me quedaban ocho cuadras por delante para llegar a casa. Busquè desesperada un bar en el que me dejaran pasar al baño para tratar de arreglar un poco esa situación.
Imagínense caminando la cuadra mas larga de mi vida. Y como estaba con vestido y riesgo era que la copa se cayera justo en medio de la avenida, y rodara frente a los ojos estupefactos de todo el mundo. Un espanto. Mientras las nenas complotaban para ir a la librería, ni me acuerdo qué querían que les compre. Y yo, nada "caminen recto por favor", les pedía y traspiraba la gota gorda.
Por suerte, caminando como pato, apretando todo lo que podría una persona apretar poniendo cara de póker, llegué al bar y me dejaron pasar. Ahí pude arreglar todo sin problemas.
 Ahora trato de usarla con algún short si uso vestido, pero en general va bien.
Y al fin de cuentas, esto es también por el medio ambiente. Ya llevo 6 meses sin comprar apósitos, y sin producir esa basura inmunda y contaminante. En el baño del trabajo tienen tachos especiales para tirar las toallitas, y al fin de cuentas, no contribuir a esa mugre me hace sentir muy bien

lunes, 6 de mayo de 2019

¿Cuál es tu excusa?

Definitivamente me está costando el blog, y es mi culpa. No voy a decir que es la falta de tiempo, porque como dice Pinkola Estés, es el mayor insulto y la mayor mentira de todas. Ponemos la energía en lo que vamos pudiendo, y en los temas que mas nos interesan, y para ser honesta, no sé si tengo ganas o energía para estar un minuto extra en la computadora luego de lidiar con este aparato todo el día.
Está el tema también del celular, pierdo mucho tiempo con ese otro aparato. Siempre estoy revisando si tengo mensajes o notificaciones, porque tengo miedo de no escucharlas o verlas a tiempo.
Solo espero que esa pérdida de energía se pase de pronto. Me conozco hace un tiempo para saber que un día me voy a atiborrar y no voy a mirar ese aparato nunca mas.
Y si eso pasa, van a tener que usar señales de humo o palomas mensajeras para avisarme algo, porque cuando yo digo basta es porque no hay espacio para una gota mas.
Y hablando de eso, estoy con muchas ganas de escribir, y tengo un tema en la cabeza hace años, pero me doy cuenta que necesito no solo tiempo, sino también mi energía puesta en eso por un tiempo considerable para que todo esto pase.
Me acuerdo una foto que publicó una madre de tres hijos. Una mamá fitness que tenía un cuerpo espectacular y muy trabajado con la imagen ¿Cuál es tu excusa?

Pobre mujer en las redes la mataron los "haters" y en general cayó muy mal la foto que publicó.
La trataron de superficial, pero creo que su mensaje es bastante profundo. No hay excusa para no tomarse un tiempo de nuestra vida, para vivir la vida que queremos, deberíamos hacerlo todo el tiempo.
Obviamente la tabla de prioridades y objetivos de cada uno es subjetiva, y a mi no me haría mas feliz tener un cuerpo así y perder en el intento un montón de cosas y de momentos para hacer lo que sí me gusta. Si a mi me gusta leer, no puedo entender quién me dice no tener tiempo para hacerlo, porque si uno quiere mientras perdés tu tiempo en el transporte público con el celular lo podés hacer. La misma necesidad de poner la energía en eso te hace tener el tiempo. Creo que cada uno debe dedicarle el tiempo y la energía a esas cosas, y no hay excusas, solo tener conciencia de para qué usamos nuestro tiempo y energía.

viernes, 26 de abril de 2019

Insomnio de media noche

Pensé que era mas tarde la verdad, pero no me podía dormir y dicen que quedarse en la cama con insomnio no tiene sentido. Y es cierto, mucho mas ahora que ya tengo cuarenta años y un colchón que resultó ser tan malo que ya necesitamos cambiarlo con menos de dos años de uso.
Así que me duele toda la espalda, los hombros y no me vienen ganas de soñar. Parece que el insomnio solo hace que la cabeza siga navegando por pensamientos poco felices.
Me pasó un par de veces estas semanas, solo que esta vez se sumó el hecho de no saber donde está mi celular y pensar que se va a poner a sonar a mitad de la noche o en la mañana temprano. Así que después de dar vueltas en la cama un rato, decidiendo si iba a ir por él o no, me agarró demasiado insomnio para volver a dormir.
Y los pensamientos poco felices tienen que ver bastante con la economía del país, y la desesperanza general. Yo no estoy padeciendo lo que la mayoría, pero mis posibilidades de tener las cosas que quiero están cada día mas lejos. Ya tengo 40 años y pienso ¿Y cuando voy a hacer ese viaje? ¿Y cuando voy a entrar a mi casa por primera vez? También es preguntarme cuantos años les quedan a mis hijas de infancia que tienen 11 y 5 años, para crecer en un lugar lindo y tener la mascota que quieren y que siempre les digo que no porque "las mascotas necesitan espacio".
Y no es que estos años no haya trabajado, o no haya crecido laboralmente. Dejé a mis hijas al cuidado de terceros, para no perder ni un día de trabajo. Es solo que yo no tengo una herencia, ni padres que te presten "ese adelanto".
Y después pienso que son pretensiones tontas, cuando un par de familias que conozco me cuentan que están pagando la comida de lo que resta del mes con la tarjeta de crédito, y que para no endeudarse tanto calcularon la comida exacta que iban a comer hasta cobrar. Gente que aún tiene trabajo pero que el salario no les alcanza para comer.
Todo es relativo, y difícil cuando el clima de desesperanza es tanto. A veces la gente se junta para consolarse, o desconsolarse al menos compartiendo un mate, y a veces se enoja tanto que se aleja. Ahora me siento sola.
Ayer casi me atropella un taxi. Me dio mucha bronca conmigo y con el taxista. Por un lado reconozco que crucé con el tiempo justo aunque la prioridad era mía porque era una esquina sin semáforo con unas lomas de burro por una escuela, cuando el taxi no frenó ni un poco en las lomas de burro sino que hasta aceleró porque me vio cruzando, empecé a correr, pero con las botas que tenía puestas no podía moverme tan rápido. Tuve suerte de no caerme, y el taxi me rozó. Me dio miedo de no volver a casa con mis nenas, de que no me vean mas. Me dio miedo de vivir en esta sociedad del orto, donde un taxista te ve cruzar y piensa que sos nada, o que sos "una oligarca", o "una negra" y entonces te pisa. Porque está tan fomentado el odio, y hay tanto resentimiento por "los otros", que "los otros" pasaron a ser los culpables de las frustraciones propias. Después de eso me largué a llorar de la impotencia, de la impunidad con que alguien te puede arrancar la vida en un segundo y que no tenga consecuencias. Lloré un rato, y cuando se me pasó caminé despacio esperando que se me pase la hinchazón de la cara.
No sé. Quizá es cierto que hay que irse del país, que ya lo económico, lo político y lo social están terminados para poder ver crecer a los hijos en un hogar propio y con un perro o un gato.

viernes, 12 de abril de 2019

Un caminito de libros hacia donde lleguemos

Siempre me gustó leer, desde chiquita. No tenía mucha plata, así qu los libros que teníamos en casa llegaba a aprenderlos de memoria. Cuando llegué a cuarto grado la escuela tenía biblioteca, y nos permitían llevarnos un libro por semana. Hace un tiempo estuve buscando un libro que leí en esa biblioteca y nunca mas en mi vida volví a encontrar. No me acuerdo el título, solo la trama.


Hace unos años mi marido me hizo el mejor regalo que podía haberme hecho. Un e-reader. Primero lo miré con recelo, y pensé que no era igual al papel, que el olor del libro, que tener el libro, etc, etc ¡Patrañas todas! AMO MI E-READER, tienen tantas ventajas que solo me arrepiento no haberlo encontrado antes.


Luego llegó Viki. A ella le leo desde que es una bebé. Ustedes dirán ¿Se les lee a los bebés? ¡Claro! Se les muestra libros con imágenes y texturas mayormente, se les cuentan historias para que vayan aprendiendo a expresarse y palabras nuevas. Con Viki retomé los libros de mi infancia y estoy creciendo con ella. Destrabando prejuicios y conociendo la marabillosa literatura infantil y juvenil.


Así, a los 6 años le leí Dalai Kifki, de María Elena Walsh. Ella le decía Mariawenawalsh. Así todo junto. Esperábamos la hora de dormir para leer un capítulo por día, todos los días le preguntaba ¿Dónde dejamos?



Nos encantó.
Y llegó el momento en el que Viki aprendió a leer solita. Al principio le costó mucho. En primero leía alguna cosa para adentro. Y llegó también el momento que se negara a leer porque le costaba, también le costaba leer en voz alta.
Y ahí llegó Harry Potter y toda esa historia maravillosa y sus personajes inolvidables. Quizá suene extraño, pero nunca había leído la saga. De puro prejuiciosa nomás lo había ignorado y nunca había visto más que las primeras dos películas.
Así fue como con Viki nos maravillamos juntas de a poco. El trato era leerlo en voz alta, una hoja cada una. A veces leía yo dos páginas para hacer la cosa un poco mas liviana. Viki necesitaba practicar lectura en voz alta, así que me sentaba al lado y le hacía correcciones "eso es un diálogo, se lee con voces diferentes", "ahí tenés que pausar, es una coma", "entre las comas, leé un tono mas bajo y sin detenerte" "mirá el punto, te puede cambiar todo el sentido". Y así llegamos hasta el cáliz de fuego, Viki estaba en cuarto grado, en quinto ya los había terminado los últimos tres ella sola. Yo también los leí, pero luego que ella terminaba. Después de cada libro veíamos la película juntas.
Fue como un trampolín, porque como lectora, yo sabía que cuando le agarrara el gusto, la lectura la acompañaría toda su vida.
Sin embargo, se detuvo un poco a fines del año pasado. Evidentemente no encontraba qué leer. En el medio se topó con Percy Jackson, que le encantó. Para principios del 2019 con 11 años estaba leyendo sin mucho entusiasmo la serie "La brújula dorada", pero me dijo "ya nada va a ser como Harry Potter ¿No?".


Y luego llegamos a los libros de Laura Gallego García.


 Yo estaba buscando en google alguna cosa para que leyéramos juntas otra vez. Algo bueno que la entusiasmara. Hice un par de búsquedas con la frase "los mejores libros de la literatura infantil y juvenil". Un par de páginas recomendaban los libros de Laura Gallego. Ahí mismo me topé con los "booktubers" que son la parte inteligente de youtube. Es como un youtuber pero con cerebro y algo interesante que decir... eh bueno... ¡ya se me cayó el documento! Digamos entonces que son personas que te recomiendan libros con muchísimo entusiasmo. Te dicen esto es genial leelo, leelo. Hasta que te convence. Una de ellas fue este video de acá.


Y así llegué a Laura Gallego. Primero decidí leer yo "El bestiario de Axlin" para ver si era como su edad. Así que me super entusiamé y empecé a conseguir todos los libros que podía de la autora. Y en lo que va del año Victoria ya leyó 14 libros, 12 de los cuales son de Laura Gallego, algunos solo los pudimos conseguir por internet. Yo ya no le puedo seguir el paso de lectura, porque no tengo tanto tiempo, así que solo leí guardianes de la ciudadela y otro libro mas.


Solo les puedo decir que estoy feliz de compartir esto con mi hija. Fomenten la lectura en sus hijos, Y si no saben qué recomendarles googleen. Hoy tenemos esa ventaja que no tenían nuestros padres, acceso a todo, a consejos a libros de escritores de otro continente que aún no son conocidos. Creo que hay que fomentar la lectura porque es como la lactancia materna, un regalo y recurso para toda la vida.



Related Posts with Thumbnails